¿Se puede vivir de viajar? Andrea Bergareche es la prueba de ello. Viajera, ilustradora y autora del blog Lápiz Nómada, que ha hecho de sus viajes: su trabajo y su forma de vida. Un ‘rinconcito online’ donde aprender a enfrentar los miedos al viajar, sobre todo al viajar sola. Y es que tras 4 años de trayectoria, Bergareche recoge su experiencia y cuenta en su primer libro ‘Yo viajo sola’, todo lo que le hubiera gustado saber antes de emprender su primer viaje en solitario. En Gabol hablamos de todo ello y más con ella.


¿Qué te hizo coger la mochila hace 4 años y cambiar tu estilo de vida?

Cambié mi estilo de vida por una serie de acontecimientos que desembocaron en ese primer viaje en solitario por Sudamérica. En 2012 me fui a estudiar a México, ahí me demostré que podía vivir sola en un país extranjero, lejos de mi familia, de mi cultura, de mi gente; era capaz de valerme por mí misma.

Viajé mucho por México pero nunca sola, hasta que en 2015, estando en el Caribe, compré un billete de avión a Argentina. Allí empecé un viaje de 7 meses en los que recorrí 7 países haciendo autostop y cowsurfing.

Imagen de Andrea Bergareche – Yo viajo sola

Te defines como nómada digital. ¿Cómo es la vida con este nuevo concepto de trabajo?

Antes de emprender mi viaje por Sudamérica, me di cuenta de que no era la única mujer que viajaba sola y decidí contar mi experiencia a modo de memorias de mi viaje. Así fue como creé el blog Lápiz Nómada, el que me abrió las puertas a un nuevo estilo de vida que hoy es mi trabajo.

Descubrí que había un sector en el turismo que trabajaba con bloggeros, es por ello que decidí profesionalizar mi blog. Poco a poco la comunidad fue creciendo. Ayudó mucho la particularidad de primer viaje, en el que decidí tatuar a los viajeros con los que me cruzaba. Ahora que mi trabajo es viajar, lo hago con más calma y alojándome en lugares donde poder trabajar.

Combinas tu pasión viajera con el arte de la ilustración, y tu blog Lápiz Nómada es la perfecta conjunción de ambas disciplinas. ¿Qué se aportan cada faceta la una a la otra? 

Es curioso porque el blog hizo que dejara de dibujar, pero ha sido también el que ha hecho que reconecte con la ilustración. Y no solo por la publicación del libro ‘Yo viajo sola’, el cual he ilustrado, sino por el carácter propio que las ilustraciones aportan. Los viajes son una inspiración para el arte y por ello, trato de retratar lo que me encuentro por el camino. Ahora el blog y la ilustración se retroalimentan.

Imagen de Andrea Bergareche – Yo viajo sola

30 países en la mochila, ¿con qué destino(s) te quedas? 

Me costaría quedarme con un solo destino (e incluso varios). Cada uno tiene su carácter y siempre hay algo que te enamora de ellos. México es uno de mis destinos predilectos, me siento como en casa, por su semejanza con España y por su gente.

Bolivia también me enamoró por sus paisajes y por su gente, el contacto con ellos es muy genuino. Colombia lo guardo con mucho cariño por el sabor y el color del país, por como bailan y por la alegría de su gente.

Vietnam lo recorrí en moto, evitando las rutas más turísticas, y me abrió una nueva visión del país donde pude tener un contacto más cercano con su gente. Y ahora Tailandia me está conquistando -sobre todo el norte- por el respeto y la “simpleza” de su gente.

Maleta Mosaic – Gabol Travel

¿Qué claves nos podrías dar para lograr vivir viajando? 

No es un camino fácil. Cuesta llegar a generar dinero. A mí me costó 2 años tener ingresos estables. Una opción es compaginarlo con otro trabajo que te permita hacerlo de manera remota. Lo principal es diferenciarse y encontrar el placer, más allá del dinero, en el hecho de viajar y escribir sobre ello. Es un trabajo que requiere tiempo, dedicación y constancia.

Hablemos de tu libro ‘Yo viajo sola. ¿Cuándo y cómo fue tu primera experiencia viajando en solitario?

Mi primera experiencia fue en México. Viajes cortos de 1-2 semanas titulados “pruebas piloto”. Éstos me permitieron saber si me gustaba viajar sola. Pero como he dicho, el primer gran viaje, aquel que marcó mi vida y me enganchó, fue por Sudamérica.

¿Todos deberíamos viajar alguna vez solos? 

Absolutamente, al menos una vez en la vida. Es una herramienta para salir de la zona de confort y conocernos. No tienes que contentar a los demás. Te das la libertad de sacar facetas de ti misma desconocías hasta entonces. Nos dedicarmos tiempo. Nos abrimos a lo desconocido y a socializar con la gente que conoces en el camino.

Imagen de Andrea Bergareche – Yo viajo sola

Tu libro es una guía para mujeres que deciden viajar por su cuenta, sin compañía. Por tu experiencia, ¿por qué es diferente viajar solo que sola?

Al vivir en una sociedad patriarcal, por el mero hecho de ser mujer se nos considera más vulnerables y ello puede parecer una debilidad a la hora de afrontar un viaje, pero los mismos miedos o inseguridades que podamos sentir viajando, los podemos experimentar en nuestra rutina. Yo nunca me he sentido insegura viajando. Por otro lado, el apoyo entre mujeres es algo latente. Muchas mujeres me han ayudado, me han dado casa, comida y amor solo por ser mujer.

Portada del libro ‘Yo viajo sola’

¿Qué podemos encontrar en tu libro? 

‘Yo viajo sola’ es el libro que a mí me hubiese gustado leer antes de mi primer viaje en solitario. Está dividido en dos partes. Una primera parte emocional que habla de las motivaciones y de los miedos, con claves y ejercicios para poder hacer frente a ellos. Ahí surge el concepto del previaje como experiencia piloto.

En la segunda parte aparecen temas más prácticos, consejos y referencias (alojamientos, transporte, empaquetado, que llevar, cómo cuidarnos…). Y finalmente, el epílogo es más inspiracional, trato de una manera más narrativa alguna de mis experiencias viajeras y qué me han aportado. Todo acompañado de las ilustraciones de mis viajes.

¿Eres más de mochila o de maleta?

Depende del tipo de viaje. Si voy desplazarme con frecuencia llevo una mochila. Para viajes más cortos prefiero maleta pues me resulta más cómoda para ordenar el equipaje.

Lo que nunca falta en tu equipaje…

Mi diario de viaje. Ahí escribo mis memorias y pongo mis ideas en orden. Otros esenciales son las acuarelas y el pasaporte. Ahora también viajo con un iPad que es más ligero para poder trabajar.

Imagen de Andrea Bergareche – Yo viajo sola