El Lago de Garda es el mayor lago italiano y uno de los más conocidos lagos del norte de Italia. Un lugar mágico donde desconectar y disfrutar de una experiencia única en plena naturaleza, y junto a un mar de interior (tiene 160km de perímetro) rodeado de montañas, con encantadores pueblos costeros y una gastronomía exquisita. Te aconsejamos que vayas haciendo las maletas porque con nuestras recomendaciones para pasar un día mágico en el Lago de Garda, ¡querrás irte ya!


Panorámica del Lago de Garda.

Panorámica del Lago de Garda.

1. Vuela a Verona

Una de las muchas cosas buenas que tiene el Lago de Garda es que, a pesar de ser un espacio natural increíble, tiene cerca grandes ciudades italianas como Milán y Verona. Si tu idea es pasar el mayor tiempo posible en el lago, lo mejor es que vueles a Verona que está más cerca. Allí puedes aprovechar para dar una vuelta porsu casco histórico que es precioso y visitar la casa de Julieta, mítico emplace de la novela Romeo y Julieta de Shakespeare.

La ciudad de Verona.

La ciudad de Verona.

2. Elige un hotel boutique  

Si tu intención es descansar y disfrutar del contraste natural entre la frondosa naturaleza y el ambiente playero del lago, lo mejor es elegir un hotel pequeño y apartado. En el Lago de Garda hay multitud de opciones hoteleras, pero muchas de ellas ofrecen un ambiente excesivamente turístico, sin tanto encanto ni relax. Un lugar excepcional para hospedarse y desconectar es el hotel Borgo il Mezzanino, una antigua casa familiar dispuesta en lo alto de una colina en un entorno de frondosa naturaleza silvestre, con unas vistas inmejorables, un trato exquisito y un desayuno de ensueño en su terraza con vistas.

Hotel Borgo il Mezzanino

Hotel Borgo il Mezzanino

Hotel Borgo il Mezzanino

Hotel Borgo il Mezzanino

3. Degusta la mozzarella de bufala D.O.P.

Uno de los grandes placeres de visitar Italia es su comida. Conocida mundialmente, la cocina italiana es una experiencia que puedes disfrutar tanto en el restaurante más selecto como en un puesto callejero. La pizza al taglio es un básico en cualquier ciudad o pueblo de Italia y por supuesto también del lago, cualquier tipo de pasta, el vino, los helados y como recomendación especial en la zona de Garda, su Mozzarella de Búfala Denominación de Origen. Una delicia.

Mozzarella de Búfala D.O.P

Mozzarella de Búfala D.O.P

4. Báñate en el lago 

Las aguas del lago son muy frías ya que proceden del deshielo alpino. Así que antes de lanzaos al agua como si del mediterráneo se tratara, tened en cuenta que tras su imagen de mar en calma, se esconden unas aguas frías, también en verano. Eso sí, la experiencia de bañarse (aunque sea de entrar y salir) en sus dulces aguas es única.

Costa del Lago de Garda.

Costa del Lago de Garda.

5. Visita un pueblo costero al atardecer

A orillas del Lago de Garda hay muchos pueblos y todos encantadores. Pequeñas poblaciones con aires marineros repletas de restaurantes y comercios a pie de lago en las que se refleja el alto nivel adquisitivo de la zona. Uno de sus principales pueblos es Garda, sin embargo hay otros muchos menos conocidos que son también dignos de visitar como Sirmione, Limone sul Garda, Bardolino o Saló. Un plan perfecto para visitarlos y terminar la jornada es un paseo por sus calles al atardecer y una cena romántica a orillas del lago disfrutando de una pasta y un buen helado italiano

Vista de Saló – Lago de Garda.

Vista de Saló – Lago de Garda.