Berlín, la llamada ciudad de la libertad. La capital de Alemania posee un ambiente cosmopolita, libertario y agitado día y noche. Una ciudad que mira al mundo y es considerada por muchos su capital de la cultura. Recorremos en esta Guía de viajes de Berlín los lugares más emblemáticos de esta urbe cargada de historia en sus entrañas e inspiradora inquietud en sus calles.   


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¿Qué ver?

Berlín es uno de esos destinos obligados. Considerada por muchos capital cultural del mundo, en Berlín siempre hay algo nuevo que ver, oír o probar. A eso cabe añadir que por obvias razones históricas, el centro de Berlín tiene ración doble de atractivos. Su ambiente cosmopolita, libertario y agitado día y noche (la noche berlinesa es archiconocida), sus locales de moda, su cultura underground y su interminable agenda de ocio, la convierten en un atractivo insaciable.

En la puerta de Brandeburgo con mochila Dock de Gabol.

En esta guía de viajes de Berlín te proponemos un paseo por los lugares más emblemáticos en lo que podrían ser dos intensas jornadas de turismo. Para ello, no estaría de más agenciarte una bicicleta, colocarte la mochila y guía en mano, comenzar tu paseo por la historia más intensa y el presente más inquieto y creativo.

Uno de los principales símbolos de la ciudad de Berlín es la puerta de Brandeburgo. Dicha construcción de 26 metros de alto representa el triunfo de la paz sobre las armas y recuerda a las construcciones del Acrópolis de Atenas. Una cuadriga de cobre que data de 1795 y representa a la Diosa de la Victoria con un carro tirado por cuatro caballos en dirección a la ciudad, preside desde lo alto. Tristemente, la estatua original fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, y en la actualidad la que se puede ver es una copia hecha en 1969 en Berlín oeste.

Berlín es una ciudad con gran cantidad de parques y espacios verdes.

El beso del Muro de Berlín.

El otro gran símbolo de la capital alemana es el Muro de Berlín. Su construcción tuvo como finalidad dividir la ciudad en dos partes, comunista y capitalista, y durante 28 años familias y amigos sufrieron las consecuencias de dicha separación. Actualmente, la parte más importante que se ha mantenido en pie se encuentra en la zona conocida como East Side Gallery. 1,3 kilómetros muestran impresionantes pinturas que reglejan multitud de acontecimientos relacionados con su historia. Uno de los más conocidos es el mural que representa el “beso fraternal” entre dos líderes comunistas de la Guerra Fría: Leonidas Brezhnev (URSS) y Erich Honecker (RDA), capturado por el fotógrafo Regís Bossu.

Imprescindible también que visites la Catedral de Berlín. Construida entre 1894 y 1905, la catedral coronada por una cúpula de cobre de color verdoso, es el edificio más representativo de la ciudad y se alza imponente a orillas del Río Spree. Por su cercanía con el palacio, este edificio fue la principal iglesia de la corte de la dinastía Hohenzollern y hoy día también de la ciudad.

Vista de la Catedral de Berlín.

Las calles del centro de Berlín.

Torre de telecomunicaciones de Berlín.

En el interior de la catedral destaca el recinto del altar, realizado en mármol blanco y ónix amarillo, y el imponente órgano. Los sótanos de la catedral albergan la Cripta de los Hohenzollern, conocida por alojar los sarcófagos de los miembros de la dinastía Hohenzollern. Más de 90 tumbas de los miembros de la familia imperial fallecidos desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XX.

Otro de los edificios más impresionantes de Berlín situado junto a la línea que marca el Muro de Berlín y cerca de la Puerta de Brandenburgo, es el Parlamento Alemán. El antiguo edificio del Reichstag es la sede del Bundestag Alemán, y destaca por sobre su gran cúpula de cristal situada directamente sobre la Sala de Plenos del Parlamento. Rediseñada por el arquitecto Norman Foster, la nueva cúpula pretende ser un elemento simbólico con el que queda patente que ese lugar es el centro de la democracia parlamentaria. El pueblo, desde la parte superior, puede ver que todos los asuntos son llevados con claridad.

La torre de telecomunicaciones de Berlín es también un punto de referencia muy conocido cercano a la céntrica Alexanderplatz. La torre fue construida en 1969 por la extinta República Democrática Alemana (RDA) y su imagen fue usada desde entonces por el gobierno de la RDA como un símbolo de Berlín Oriental. Su función es torre de radiodifusión, pero más allá de su uso, su gran atractivo la ha convertido con más de un millón de visitantes al año, en una de las diez atracciones más valoradas de Alemania.

Altes Museum de Berlín.

Paisaje de un canal de Berlín.

Merece la pena visitar también la Isla de los Museos de Berlín, justo al lado de la catedral. Destaca por su construcción y las obras que alberga el Altes Museum (Museo antiguo), edificio del clasicismo del 1828 diseñado por el arquitecto alemán, Karl Friedrich Schinkel, que alberga la colección de antigüedades de los museos estatales de la ciudad.

El Neues Museum (Museo Nuevo) fue construido entre 1843 y 1855 según los planos de Friedrich August Stüler, un discípulo de Karl Friedrich Schinkel.​ El museo fue gravemente dañado durante la Segunda Guerra Mundial (en algunas zonas, sólo se conservaron los muros exteriores), pero ha sido reconstruido y en octubre de 2009 se organizó su reapertura.

Y el Museo de Pérgamo inaugurado en 1930. La particularidad de este edificio es que se construyó al rededor de las obras, una vez éstas ya habían llegado. De esta manera, las propias maravillas, la mayor parte de ellas arquitectónicas, constituyen las paredes y las columnas de este museo. Las zonas más destacadas son las dedicadas al Islam, Roma, Grecia y el periodo helenístico (incluyendo la ciudad de Pérgamo, que es la que da nombre al museo), y sobre todo Mesopotamia y el Próximo Oriente.

Por último, completa los imprescindibles del centro de Berlín el Monumento al Holocausto. Construido entre los años 2003 y 2005, y diseñado por el arquitecto Peter Eisenman y por el ingeniero Buro Happold. el monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa se enfrenta a la concepción de monumento en sí misma, con una cadrícula formada por 2711 bloques de hormigón de diferentes alturas.

Frente a una de las características iglesias alemanas de ladrillo rojo.

 

El río Spree a su paso por el centro de Berlín.

Dulce y café en Isla café.

Platos típicos

La gastronomía es uno de los mayores atractivos del viajar, por eso en nuestra Guía de viajes de Berlín no podría faltar una aproximación a los platos más típicos de las cocinas alemanas. El famoso currywurst: salchicha troceada con salsa de curry y normalmente acompañado de patatas fritas. Eisbein: codillo de cerdo en salmuera acompañado con puré de guisantes y sauerkraut (col agria). Boulette: albóndiga frita de carne con perejil y cebolla. Kasseler: costilla de cerdo ahumada. Kartoffelsalat: ensalada de patatas. Rollmops: arenques enrollados. Aal Grün: anguila con salsa de hierbas. Strammer Max: rebanada de pan con mantequilla, jamón y un huevo frito.

Solo en Berlín podrás…

Bañarte en la multiculturalidad de Plötzensee, un lago entre vegetación y en plena ciudad muy especial. Allí se encuentra la cárcel en la que el régimen nazi perpetó ejecuciones masivas, pero de aquello solo queda el recuerdo, ahora en esta zona de la ciudad los burkinis conviven con naturalidad con el nudismo.

Disfrutar de una tarde en el café Einstein. De esos sitios de película que te transportan a otra época, en este clásico café centroeuropeo del oeste de Berlín puedes leer el periódico mientras disfrutas de un dulce  Kaiserschmarrn, típico postre bávaro y austriaco de esponjosas tortitas troceadas y caramelizadas con compota de frutas.

Por las calles de Berlín.

Café Isla en Berlín.

Practicar tus dotes cantoras en un mega-Karaoke. Los domingos en un minianfiteatro al aire libre en Mauer Park, turistas y oriundos se dejan la voz en un macrokaraoke desternillante.

A orillas del río la vida crece.

Viajar al pasado en un cine de los años 60. Ver una película en Kino International es un espectacular viaje arquitectónico a los años 60 del Berlín Este, en la avenida Karl Marx.

Pasear por un barrio alternativo (de verdad). El barrio de moda en Berlín que pese a todo conserva una esencia alternativa no dañada por su popularidad, es Kreuzberg. Te recomendamos hacer una parada en el café Tres Hermanas, en el antiguo hospital (hoy centro cultural) Mariannenplatz. Si tienes ocasión, no te pierdas en las inmediaciones de Kreuzberg, ya en el barrio Neukölln, dos buenas referencias: Isla, un café zero-waste, y Roamers, un local de los más trendy con comida vegetariana.

Paisaje de Berlín centro.

Fotos Gabol.