Gabol colabora con la Unidad Domiciliaria Pediátrica del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia mediante la donación de maletas para acercar los tratamientos a domicilio de los pacientes. Dicha unidad tiene como objetivo la asistencia a niños que requieren de una atención integral desde su hogar. La posibilidad de disponer de maletas y bolsas específicas para su transporte facilita mucho la labor de todo el equipo sanitario. Y se suma a la iniciativa ‘Bomba Viajera’ que pretende transformar la administración de quimioterapia en el domicilio en algo lúdico y atractivo. 


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Gabol colabora con la Unidad Domiciliaria Pediátrica del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia mediante la donación de cuatro maletas y cuatro bolsas de viaje, que servirán para transportar el material sanitario que se suele emplear en los tratamientos en domicilio de pacientes oncológicos y crónicos.

La Unidad de Hospitalización a Domicilio de La Fe tiene como objetivo la asistencia a pacientes que requieren de una atención integral desde su hogar en diferentes momentos de la enfermedad. En 1997, a iniciativa del Servicio de Oncología Pediátrica, se puso en marcha el Programa de Asistencia Domiciliara Integral al Niño Oncológico (ADINO), ampliándose en el año 2013 con el Programa de Asistencia Domiciliaria Integral al Paciente Pediátrico y Neonatal (ADIPEN).

La doctora Mara Andrés, una de las médicas responsables del programa de Asistencia Domiciliaria Integral al Niño Oncológico (ADINO) ha agradecido a Gabol este gesto solidario. Las visitas a domicilio tratan de convertir las casas de los pacientes en el mejor lugar terapéutico donde se pueden administrar diferentes tratamientos que incluyen dispositivos respiratorios o analgésicos, entre otros. Tanto pacientes oncológicos como con otras patologías crónicas pueden beneficiarse de este servicio, lo que supone una mejora significativa en la calidad de vida de estas familias”, ha explicado.

Con frecuencia, este tipo de materiales necesitan un espacio de transporte amplio, por lo que la posibilidad de disponer de maletas y bolsas específicas para su transporte facilita mucho la labor de todo el equipo sanitario.

Esta iniciativa se suma a la denominada ‘Bomba Viajera’, que ya puso en marcha la Unidad Domiciliaria Pediátrica, con el objetivo de transformar la administración de quimioterapia en el domicilio del niño o niña en algo lúdico y atractivo, y que consistía en decorar las herramientas que se trasladan desde el hospital hasta el hogar del paciente. 

El personal de la Unidad elaboró de forma artesana dos fundas para bombas de perfusión de quimioterapia con diseños coloridos y divertidos, además de emoticonos para los goteros que evalúan el estado de ánimo. Este material didáctico se transporta en una maleta también decorada con forma de casa y fabricada en madera.

La Unidad de Oncología Pediátrica atiende, aproximadamente, 100 nuevos pacientes al año. Los avances en investigación han permitido que en la actualidad el cáncer infantil sea potencialmente curable hasta en un 70-80% de los casos. Sin embargo, el elevado número de ingresos hospitalarios y la duración de estos supone una ruptura con la vida cotidiana, tanto para la unidad familiar como para el propio paciente. Por este motivo, la hospitalización a domicilio se presenta como una alternativa capaz de aminorar los problemas derivados de dicha estancia prolongada sin mermar la calidad asistencial.

“Del mismo modo, para los pacientes pluripatológicos crónicos complejos, que no cuentan con un diagnóstico oncológico, la existencia de una atención domiciliaria mejora enormemente su calidad de vida debido a la gran cantidad de visitas que deben realizar a centros sanitarios. Poder acercar los controles clínicos, analíticos y tratamientos de todos estos pacientes a casa contribuye a mejorar en gran medida la dinámica familiar y la calidad de vida de estos niños y niñas”, ha concluido la doctora Mara Andrés.

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